martes, 24 de marzo de 2009

(...)da la sensación que Brel temía al amor en distancias cortas. Curiosamente, es algo que le pasa a muchos hombres y a alguna que otra mujer. Cómo poder explicar que, en ocasiones, es el exceso de amor y el defecto de educación emocional el que hace que los amantes salgan huyendo y se escondan para sufrir, pro no haber sabido defender algo tan puro. Pero la soledad en el amor duele mucho más que la soledad en el desamor, y siento que a Brel le aterrorizaba regresar a sí mismo y suplicó por volver.
"Déjame volverme la sombra detu sombra / la sombra de tu mano, / la sumbra de tu perro". Peligroso y suicida. Siento que huele a odio perfumado de licor que embriaga, odio de amante que sufre por no saber amar y se cree en deuda de sumisión. No me dejes.. reconozco que lo recuerdo. Debo ser sincera y decir que escogí esta canción porque me recordó a mí aquel día, en esa habitación que olía a odio perfumado de licor que embriaga.

Por eso la escogió ella entre las canciones que cambiaron su vida.